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Mora récord y finanzas públicas: bancos permiten a Economía colocar deuda más allá de 2027
Aprovechando la reticencia de los bancos a prestar a privados por la mora récord, el Tesoro extiende plazos de deuda en pesos hasta 2028, reduciendo el riesgo preelectoral. El FMI había marcado la morosidad como un problema a solucionar.
- Mora crediticia en Argentina alcanza niveles récord.
- Bancos priorizan financiar al Estado sobre privados.
- Gobierno extiende plazos de deuda en pesos hasta 2028.
- FMI pide soluciones para la morosidad crediticia.
- Mora en créditos personales y tarjetas de crédito es alta.
A pesar de las reticencias iniciales del equipo económico a abordar la creciente morosidad crediticia, la visita de Kristalina Georgieva, titular del FMI, puso el tema sobre la mesa. Si bien el presidente Javier Milei mantiene una postura de no intervención estatal en problemas entre privados, el Gobierno ha capitalizado esta situación. La Secretaría de Finanzas, bajo la dirección de Federico Furiase, ha logrado extender los plazos de la deuda en pesos hasta después de las elecciones de 2027, e incluso hacia 2028. Esto se debe a un cambio en la postura de los bancos, quienes muestran una mayor preferencia por financiar al Tesoro Nacional ante la falta de apetito por prestar a empresas y particulares, un fenómeno directamente ligado al aumento de la morosidad.
Este viraje en la estrategia de financiamiento fue reconocido por Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, quien destacó en la red X que el Tesoro ha logrado renovar deuda por encima del 100% a tasas decrecientes hasta 2027, postergando más del 30% de los vencimientos para después de las elecciones. La directora del FMI había señalado la alta irregularidad crediticia como un obstáculo para el derrame económico desde sectores dinámicos hacia el resto de la economía, sugiriendo la necesidad de soluciones. Sin embargo, el Gobierno reitera su posición de evitar intervenciones que impliquen asignaciones discrecionales de recursos, argumentando que tales medidas generan riesgo moral y, en el pasado, han resultado torpes y con consecuencias indeseadas. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, enfatizó que el FMI también busca soluciones que no involucren subsidios cruzados.
A pesar de la postura oficial de no intervención directa, el equipo económico monitorea de cerca la evolución de la morosidad, esperando que la tendencia alcista se haya frenado en junio. En mayo, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en un 7,7%, con un incremento mensual de 0,4 puntos porcentuales y un salto interanual de más de 5 puntos. Los créditos familiares son los más afectados, con una morosidad del 12,8%, siendo los créditos personales los más perjudicados (15,9%), seguidos por tarjetas de crédito (13,1%). Algunas consultoras prevén un freno en junio, mientras que otras, como la Universidad Austral, confirman el deterioro, reportando una mora del 17,5% en créditos a personas físicas en junio de 2026. La distribución de este problema varía por provincia, con Buenos Aires liderando el crédito real.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que revela cómo el gobierno está gestionando la deuda pública en un contexto de alta morosidad privada. La capacidad de extender los plazos de la deuda en pesos hasta después de las elecciones de 2027 reduce la presión financiera de corto plazo, pero la persistencia de la morosidad crediticia sigue siendo un riesgo. Los actores del mercado deben vigilar la evolución de los indicadores de morosidad y la estrategia del Tesoro para refinanciar sus pasivos.

